Aportación final de Lokarri

7 de marzo de 2015

Lokarri, Red ciudadana por el acuerdo y la consulta, durante sus nueve años de trayectoria, ha trabajado con perseverancia, tenacidad, insistencialismo y esperanza para promover, desde la base de la sociedad, una convivencia basada en el respeto, el pluralismo, el entendimiento y la democracia. Lo hemos hecho con errores, en unos casos, y con aciertos en otros, pero siempre con la más alta expectativa. Pocas personas y asociaciones pueden decir que, durante su existencia, han alcanzado una parte importante de sus sueños. Lokarri puede afirmar que ha conseguido parte de ellos; que, desde la humildad, hemos ayudado a que la convivencia sea mejor ahora que la que había cuando comenzamos a trabajar aquel 12 de marzo de 2006.

Hoy, 7 de marzo de 2015, Lokarri pone fin a su trayectoria. Queremos aprovechar este último acto para terminar como empezamos: reivindicando la paz, los Derechos Humanos, el diálogo y la reconciliación.

La sociedad vasca se merece una convivencia conciliada y reconciliada. Han sido muchos los años de violencia, sufrimiento y dolor. Han sido muy escasas las oportunidades de encuentro y reconocimiento del otro. El diálogo, el consenso y el respeto al pluralismo no han sido más que un sueño. Ahora hay una gran oportunidad para poner fin a esta terrible etapa de nuestra historia, pero, sobre todo, hay una gran oportunidad para que no nos vuelva a suceder en el futuro. 

Un futuro soñado. Un compromiso presente.

Durante todos estos años hemos soñado con lo que parecía imposible. Así y todo, hemos sido tozudos y testarudos en nuestro empeño, «insistencialistas”. Llegado este momento, sabemos que no hemos conseguido todo lo que nos proponíamos; que la realidad que hoy vive nuestro pueblo, aún siendo notablemente mejor que la que vivíamos en marzo del 2006 gracias al esfuerzo de tantas personas y asociaciones, no es la que necesita y se merece. Por eso, permitidnos que al terminar nuestra trayectoria compartamos con vosotros el sueño de cómo nos gustaría que fuera la convivencia en la sociedad vasca dentro de cinco años, en el año 2020:

  • Todas las víctimas de la violencia, tanto las provocadas por ETA, como por grupos parapoliciales y por las fuerzas de seguridad, han sido reconocidas y reparadas. Su recuerdo se mantiene como ejemplo de lo que no debe repetirse nunca más.
  • ETA ha puesto fuera de uso operativo todo el armamento en su poder, lo que ha sido contrastado y verificado con garantías tanto por la sociedad como por la comunidad internacional.
  • ETA ha reconocido el daño injusto causado y ha pedido disculpas a sus víctimas y sus familias.
  • El Estado ha puesto en marcha una investigación en profundidad para desvelar la verdad sobre su implicación en violaciones de Derechos Humanos, incluyendo la depuración de los casos de tortura.
  • Se han derogado las leyes de carácter excepcional, se ha acercado a los presos a su lugar de origen y se ha acordado entre los principales partidos e instituciones un programa de reintegración de las personas presas.
  • Los partidos políticos han llegado a un acuerdo sobre unas bases mínimas para impulsar la convivencia, la memoria y la reconciliación.
  • Los centros educativos, los medios de comunicación y la sociedad en su conjunto están implicados en programas para impulsar una cultura de paz.
  • Las principales instituciones han diseñado y puesto en marcha medidas para garantizar todos los Derechos Humanos de todas las personas.
  • En las ciudades, pueblos y barrios, las personas dejan atrás el desencuentro y se relacionan con respeto, inclusión y curiosidad hacia el diferente

Este sueño no es ingenuo o inocente. Este sueño es posible.  Este sueño necesita que en nuestro país cada persona, cada institución, cada agente involucrado trabaje por hacerlo realidad.

  • Este sueño necesita que  los partidos políticos, sin más dilaciones y excusas, se reúnan en un foro parlamentario en el que dialogar y acordar unas bases mínimas para convivir.
  • Este sueño necesita que el Gobierno de España y todos los poderes del Estado hagan suya la petición de la sociedad de colaborar en este enorme reto de consolidar la convivencia. Que dejen de utilizar la paz como una herramienta política, empleando las estrategias del pasado, y que atiendan a la petición de colaboración en el proceso de paz.
  • Este sueño necesita que ETA ponga fuera de uso operativo todo su armamento de una manera rápida, contrastable y verificable tanto por la sociedad como por la comunidad internacional. La existencia de armas ilegales es un peligro para toda la ciudadanía y un recordatorio constante e injustificable para todas las personas hasta ahora amenazadas.

Este sueño es posible. Y este sueño necesita también que todas nosotras, todas las personas que hoy estamos aquí seamos semillas para un futuro en paz.

Nuestra semilla, la de Lokarri, es nuestro compromiso con todas las víctimas de violaciones de Derechos Humanos. Su recuerdo debe permanecer y ser un recordatorio de lo terribles que son las consecuencias de la violencia y de los atentados contra la dignidad humana. 

Nuestra semilla también sois todas las personas colaboradoras y socias de Lokarri. Vuestra labor, vuestro bagaje, vuestra capacidad de aportar, vuestro insistencialismo, no deben ser desaprovechados.Todos y todas vosotras podéis seguir trabajando por la convivencia y aportando vuestro esfuerzo desde otros espacios e iniciativas sociales que, desde lo plural y lo constructivo, también están contribuyendo a este gran reto colectivo.

Aún queda mucho trabajo por hacer. No queremos que la sociedad entienda que el final de la trayectoria de Lokarri significa que la paz y la convivencia están consolidadas. Aún hace falta mucho esfuerzo. Por eso queremos pedir a toda la sociedad que, pese a los grandes avances logrados, mantenga el espíritu crítico y la capacidad de seguir impulsando iniciativas que contribuyan al camino de la paz. Es también nuestra responsabilidad y nuestra oportunidad.

Es nuestro sueño.